Columna de Eddie Morales: Las Coplas de Jorge Manrique

eddie-morales-piñaEddie Morales Piña. Profesor Titular. Universidad de Playa Ancha.

La huella imperecedera que han dejado en el transcurrir de los siglos obras de la literatura universal, sin duda, que es un hecho insoslayable. Con el tiempo a estas producciones literarias se las ha denominado con el nombre de clásicos y han quedado como formas paradigmáticas de la escritura. En este sentido, la elegía que le dedicó el poeta de la España medieval Jorge Manrique a su progenitor, ha perdurado y mantiene su lozanía como creación poética.

“Coplas a la muerte de su padre” tiene un comienzo magistral que se enmarca en una tradición acerca del sentido de la vida y de la muerte, pero que  Manrique -como buen poeta medieval- trasuntará del espíritu de la época, dándole un nuevo matiz a los tópicos de la cultura clásica con los que dialogará.  El transcurrir del tiempo y, en consecuencia, de la existencia humana y la presencia de la muerte como una silenciosa compañera o hermana –como lo diría Francisco de Asís- se van entrelazando en los primeros versos de la composición manriqueña:  “Recuerde el alma dormida,/ avive el seso y despierte/ contemplando/ cómo se pasa la vida,/ cómo se viene la muerte/ tan callando; / cuán presto se va el placer,/ cómo, después de acordado,/ da dolor,/ cómo, a nuestro parecer,/ cualquiera tiempo pasado/ fue mejor”. La estrofa de Manrique llamada de pie quebrado, porque a versos octosílabos deviene uno métricamente menor, le da a las Coplas la tonalidad tan especial que tiene al momento de su lectura y, más aún, cuando se la escucha recitada. Pedro Salinas –el también poeta español contemporáneo- en su clásico estudio sobre la obra de Manrique, sostenía que en esta primera estrofa se presentaban los núcleos retóricos con que se construía la composición poética: la exhortación, la exposición y la sentenciosidad.

Efectivamente, la obra de Manrique más famosa como lo son las Coplas –pues también escribió otros tipos de composiciones líricas-, está enmarcada en la cosmovisión de mundo del hombre medieval. En este sentido, la figura del progenitor fallecido –don Rodrigo Manrique, hombre de acción y guerrero-, le permite al poeta la reflexión en torno al sentido de la vida y  de la muerte desde la perspectiva cristiano católico. La crítica académica después de muchas discusiones determinó que las “Coplas por la muerte de su padre”, constituyen como texto poético una elegía. Uno de los estudiosos de Manrique manifiesta que la elegía “era una composición fúnebre o poema dedicado a la muerte de alguna persona querida”. De este modo, el poeta Manrique teniendo como motivación de escritura la muerte de don Rodrigo, realiza el magistral poema donde confluyen la tradición y la originalidad, al decir de Salinas.

Por otra parte, las Coplas pueden ser leídas como un verdadero ars moriendi. Siguiendo al intelectual Philippe Ariès, la obra de Manrique tiene las resonancias de los manuales medievales que trataban acerca del bien morir, del arte de morir, sólo que en este caso se nos presenta mediante una composición poético-lìrica.  En la estrofa XL se nos muestra “la muerte ejemplar de don Rodrigo Manrique  y que es el corolario a todo lo que se ha postulado en las Coplas: una invitación al buen morir”: “Así, con tal entender,/ todos sentidos humanos/ conservados,/ cercado de su mujer/ y de sus hijos y hermanos/ y criados,/ dio el alma a quien se la dio,/ el cual la dio en el cielo/ en su gloria,/ que aunque la vida perdió,/ dejónos harto consuelo/ su memoria”.

En síntesis, hay muchos aspectos de las Coplas manriqueñas que pueden ser comentadas; hemos trazado algunas ideas suscitadas por una nueva edición del poeta medieval, debida al profesor Eduardo Godoy Gallardo, especialista en la literatura española, quien nos ofrece un iluminador estudio crítico y abundantes notas explicativas en este libro recientemente publicado (Ed. Mago, 2016), que se ve complementado por las ilustraciones provenientes de las xilografías de Hans Holbein.

Las opiniones vertidas en esta columna, son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no necesariamente representan la línea editorial de Casablanca Hoy.

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