Editorial: Las lecciones de la porfía

Una candidata que no prendió, una imagen de alcalde que venció, un partido que desapareció, otro que ganó 2 de 3 cupos, una mayoría que fue “la tercera es la vencida”, en fin…

Redacción Casablanca Hoy

Las elecciones dieron como triunfador, en primer lugar, a la abstención. Cerca del 45% al menos en Casablanca, se dieron la tarea de elegir a las nuevas autoridades.

La imagen del alcalde Martínez (con todo el aparataje a su haber y las redes poderosas que ha construido), le dio un espaldarazo tremendo en cuanto porcentaje. Mientras que las malas decisiones del comando de Susana Pinto, a las ansias no controladas de algunos personeros de la Nueva Mayoría, le jugaron en contra.

¿Quiénes ganaron? Ante todo, el Partido Socialista. El trabajo en conjunto de los tres candidatos, más la experiencia de sus postulantes, permitieron que Karen Ordóñez y Fernando Aranda se instalen en el concejo.

Asimismo, Iván Durán, a pesar de la reticencia notoria y manifiesta de los partidos de la Nueva Mayoría, logró quedarse como concejal y con la primera mayoría, factor clave para reemplazos protocolares y eventuales ejercicios de manera interina. Arrastró a Óscar Salazar, en desmedro de otros candidatos, por el sistema proporcional (que privilegia las listas).

Ilse Ponce aumentó su votación por captar el voto duro de derecha (UDI) que dejó Pedro Caussade. La sorpresa fue el número de votantes de Ricardo Castro: 666.

¿Quiénes perdieron? Marcelo Pozo, a poco más de 200 votos de la cifra repartidora. Sacó una votación individual muy importante, comparada con la de 2012. El otro que perdió notoriamente fue Genaro Zavala, que iba en 2012 como independiente y con alta votación, que hoy no llegó ni al tercio.

Pero quien perdió rotundamente, fue la Democracia Cristiana. La falta de renovación de sus dirigentes, las malas lecturas que se arrastran desde 2008 (cuando perdieron por 50 votos la primera mayoría con Roberto Burgos), se acentuaron en la debacle post Vera del 2012 (Ángel Poggi apoyó a Martínez y desorden también con Filiberto Núñez). No supieron reconquistar a Patricia Díaz (lejos una de las mejores concejalas salientes, al dejar la Ordenanza Municipal sobre tenencia responsable de mascotas), pusieron un candidato que no cumplía con los requisitos de extranjería y perdieron el cupo. Trajeron a un candidato de Viña pero con muy poco tiempo de adaptación y conocimiento de la comuna. Y pusieron a una candidata que estuvo bajo la sombra de una ex autoridad.

Ni hablar del Partido Radical, tan efímero como Palacios y del Partido Comunista, que no tuvo el apoyo esperado.

Este es el panorama actual de Casablanca. Los dirigentes, heridos, verán que hacer, mientras los electos deben estar más atentos y ver bien las lecturas, a pesar de la abstención. Y el nuevo período de Martínez, debe lidiar con su asesor directo, para no cometer más chambonadas y proponer, de una buena vez, proyectos sólidos y de futuro para la comuna, no beneficiarse de lo que ya venía hecho de antemano.

Somos los más de 15 mil casablanquinos que estaremos vigilando este proceso. Somos un bloque mucho más grande que el Concejo que asume este nuevo período. Estamos empoderados. Y no descansaremos en cada fiscalización que se realice, por cualquiera que esta sea. No permitiremos abusos de poder, ni regalías, ni contratos truchos. Basta de que la gente sea pasada a llevar y menos de parte de las autoridades. Ya no más.

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